Creado por el ingeniero de EMI, Mike Batchelor, empezó a ser usado por ingenieros de Abbey Road en los años 50 como parte del proceso de masterización. Fue el ecualizador más flexible de su época y supuso una influencia en los diseños de ecualizadores posteriores. Principalmente, este éxito fue debido a sus cualidades para manipular dramáticamente el sonido en detrimento de los controles básicos de ecualización que poseían las consolas de mezcla de aquel entonces.




